Saltar al contenido
Guía de Lanzarote

Una breve historia de las Islas Canarias

breve historia de las Islas Canarias

Lanzarote es diferente de las otras Islas Canarias y de cualquier otro lugar del planeta. La isla tiene una apariencia inusual, a menudo descrita como lunar o marciano, el paisaje árido es el resultado de los orígenes volcánicos de la isla. Debido al clima seco y a la poca erosión por las escasas lluvias, el impresionante malpaís o mar de lava no ha cambiado mucho después de las últimas erupciones de Lanzarote que tuvieron lugar en los siglos XVIII y XIX.

Lanzarote, se encuentra a unos 110 kms de la costa de África, es la más oriental de las Islas Canarias y, con unas dimensiones DE 60 kms X 20 Kms  ocupa la cuarta posición en tamaño con una superficie de aprox. 807 kilómetros cuadrados. El clima, las playas, los paisajes volcánicos, la amabilidad de sus gentes , el buen vino y la gastronomía canaria hacen de esta isla un destino perfecto durante todo el año.

Parque nacional de Timanfaya
Volcanes de Timanfaya

El primer visitante europeo fue Lanceloto Malocello, un marinero genovés, a principios del siglo XIV. Sin embargo, la conquista de Canarias comenzó en 1402 y fue dirigida por Jean de Bethencourt al servicio de Enrique III, rey de Castilla. A fines del siglo XV, los españoles habían conquistado ya las siete islas, no sin la resistencia de los portugueses que también lucharon por la propiedad de estas islas.

Castillo de Santa Barbara. Teguise

Las islas Canarias se convirtieron en el último punto de escala para las expediciones de Cristóbal Colón antes de aventurarse en lo desconocido. Durante los siguientes siglos, las islas se convirtieron en un puente entre el Viejo y el Nuevo Mundo pero a la vez  experimentaron altibajos económicos debido a su dependencia de varios cultivos. El azúcar se convirtió en el primer cultivo básico, pero las ganancias disminuyeron con la llegada de azúcar de las Indias Occidentales. La uva se convirtió en el cultivo principal, produciendo un vino blanco llamado Malvasia.

A mediados del siglo XIX, Canarias recibió el estatus de puerto libre, lo que redujo los aranceles y las barreras comerciales, Las Palmas y Tenerife se convirtieron en dos de los puertos más activos del mundo. El gobierno local, interesado en desarrollar el turismo, comenzó a mejorar la infraestructura básica de las instalaciones de la isla, incluyendo el aeropuerto. Con la introducción del cultivo del plátano, y el creciente crecimiento del turismo, Canarias continúa teniendo una base económica estable.