Por qué visitar el Parque Nacional de Timanfaya en Lanzarote

Por qué visitar el Parque Nacional de Timanfaya en Lanzarote

Si existe un lugar en la isla de Lanzarote que resulte paradigmático por su belleza y capacidad de atracción, ese es, sin duda, el Parque Nacional de Timanfaya. Este parque declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO cuenta con un paisaje único y famoso por su semejanza con el planeta Marte. Sus tierras de color rojizo y negro son el resultado de una serie de erupciones volcánicas que tuvieron lugar hace tan solo 300 años y que dieron lugar a este magnífico paraje.

El Parque Nacional de Timanfaya se encuentra en la zona suroeste de la isla, en el municipio de Yaiza. Sus más de 5.000 hectáreas intercalan zonas de llanuras amplias y desérticas y montañas que en otro tiempo fueron feroces volcanes.

Por su condición de parque protegido, Timanfaya permanece libre de viviendas y otros signos de civilización. Al llegar al parque, al visitante lo sobrecoge una sensación de paz y humildad ante el poder de la naturaleza y su capacidad para crear lugares como este.

Si quiere saber por qué debe visitar el Parque Nacional de Timanfaya, en Lanzarote Experience Tours hemos seleccionado algunos de sus principales atractivos, que cada año congregan en el parque a cientos de visitantes deseosos de contemplar un paisaje diferente a todo lo que han visto.

7 motivos por los que visitar el Parque Nacional de Timanfaya

Existen muchos motivos diferentes por los que vale la pena visitar el Parque Nacional de Timanfaya, y dependen en buena parte de los gustos personales de cada uno. Sin embargo, muchos de los visitantes del parque muestran afinidad con los lugares y atracciones que detallamos a continuación:

por qué visitar el parque Nacional de Timanfaya

La paleta de colores que ofrece el Parque Nacional de Timanfaya es uno de sus principales atractivos turísticos. En la foto, Los Hervideros. Fotografía de Unsplash.

Ver un géiser de Timanfaya

Aunque los volcanes de Lanzarote están en la actualidad inactivos, en su interior sigue habiendo actividad geotérmica, prueba de que su tierra sigue viva. En el Parque Nacional de Timanfaya, a solo diez metros por debajo del nivel terrestre, la temperatura alcanza los 600 grados de temperatura.

Para mostrar la increíble temperatura y el fuego que subyacen bajo el tranquilo paisaje de Timanfaya, el parque cuenta con demostraciones en vivo de géiseres de agua. En ellos, el personal del parque se encarga de echar agua en un orificio del suelo. Pocos segundos después, el agua emerge nuevamente a la superficie en forma de vapor caliente, mostrando las altas temperaturas del interior. Pero no se preocupe, ¡esta demostración no implica ningún peligro!

Explorar las Montañas del Fuego

La zona de las Montañas del Fuego de Timanfaya es un lugar icónico y el motivo principal de muchos para visitar el Parque Nacional de Timanfaya. En este sitio, lo que parecen montañas son en realidad antiguos cráteres de los volcanes que formaron la isla hace unos cientos de años. El paisaje de las Montañas del Fuego hace pensar en el sobrecogedor paraje desértico de otro planeta, o quizás en cómo era la Tierra hace millones de años, cuando los dinosaurios caminaban por ella. En cualquier caso, las Montañas del Fuego cuentan con un paisaje muy pintoresco que no deja indiferente a nadie.

Las Montañas del Fuego son el ejemplo perfecto de que unas vistas espectaculares no implican necesariamente la presencia de árboles verdes, ríos o flores. La belleza de Timanfaya es diferente, contradictoria y subversiva, capaz de evocar los sentimientos más profundos de aquel que la visite.

visitar el parque Nacional de Timanfaya

Las texturas rocosas y los paisajes volcánicos del Parque Nacional de Timanfaya son un regalo para la vista.

Montar en los camellos de Lanzarote

¿Sabía que al visitar el parque Nacional de Timanfaya tiene la oportunidad de recorrer parte de la ruta en camello? Estos simpáticos mamíferos jorobados, naturales del norte de África, se han adaptado muy bien a las Islas Canarias, y forman parte de los animales domesticados por los canarios desde hace cientos de años.

A todos, y especialmente a los niños, les encantará subirse a los lomos de estos animales tan fuertes (pueden estar más de 10 días seguidos sin beber agua) y recorrer con ellos el trayecto de los volcanes. Olvide el coche y otros vehículos contaminantes; ¡la tracción animal es la mejor opción aquí!

Observar la fauna de Timanfaya

Aparte de los camellos que transportan a los visitantes, Timanfaya cuenta con una variada fauna que habita plácidamente entre antiguos volcanes. En el parque podrá observar más de 200 especies diferentes que se han adaptado a tan árido paisaje.

Entre las especies animales que habitan en el Parque Nacional de Timanfaya, figuran la pequeña musaraña canaria, el conejo, el cuervo, el erizo moruno, la lechuza, la pardela chica, y el lagarto atlántico, que además es endémico de las Islas Canarias.

Almorzar en el restaurante El Diablo

Otro de los rincones más emblemáticos que puede encontrarse al visitar el Parque Nacional de Timanfaya es el restaurante El Diablo, ideado por el artista lanzaroteño César Manrique. En la entrada al restaurante, un curioso cartel en forma de diablo, creado por Manrique, juega con la concepción de Timanfaya como un lugar árido, salvaje, inhóspito, donde la fuerza del fuego ha dejado su impronta en el paisaje.

Eso sí, si bien en la puerta del restaurante le da la bienvenida un diablo, la comida que ofrecen dentro es celestial. Puede elegir entre una carta que incluye lo mejor de la gastronomía canaria mientras observa la maravillosa vista a los volcanes.

¿El detalle más espectacular? El hecho de que el restaurante se sirva del calor que emerge del interior de la tierra volcánica para cocinar sus platos.

Ver Los Hervideros y las Salinas de Janubio

Otro de los enclaves que incluye la ruta que encontrará al visitar el Parque Nacional de Timanfaya es Los Hervideros y las Salinas de Janubio.

Los Hervideros es un acantilado que debe su forma cavernosa a las formas que causó la lava de los volcanes de Timanfaya. En este lugar, los azules turquesa y zafiro del mar contrastan con la roca rojiza y negra, creando una paleta de colores realmente fotogénica.

Las Salinas de Janubio son uno de los lugares por los cuales vale la pena visitar el Parque Nacional de Timanfaya.

Las Salinas de Janubio en Timanfaya

Conviene visitar Los Hervideros cuando hay marea alta; entonces, la potencia del mar golpea contra la costa de piedra, ofreciendo un espectáculo natural que ha contribuido a escupir esta curiosa formación, llena de recovecos.

Por otro lado, las Salinas de Janubio, con sus montañas de sal, añade un toque blanco y rosado al ya de por sí completo prisma visual que ofrece el parque. Aquí, 440.000 metros cuadrados de terreno albergan sal gracias a su lago central, que proviene del agua del mar. La sal resultante contiene multitud de minerales y oligoelementos, y puede comprarse en las tiendas de la isla.

Sal, fuego, tierra, viento y agua: el Parque Nacional de Timanfaya concentra la fuerza de los elementos y les dota de una belleza única en el mundo.

¿Se ha convencido de por qué hay que visitar el Parque Nacional de Timanfaya? En Lanzarote Experience Tours estaremos encantados de proporcionarle un tour muy completo por el parque: con el Tour Timanfaya y las Montañas del Fuego Experience recorrerá algunos de los lugares más emblemáticos del parque.