
Costa de la Lava en Lanzarote: El Golfo, Los Hervideros y Salinas de Janubio
15 de septiembre de 2026 · Lanzarote Experience Tours
En el suroeste de Lanzarote, muy cerca del Parque Nacional de Timanfaya, la lava y el océano han creado uno de los paisajes costeros más impresionantes de la isla: la Costa de la Lava.
Aquí, las antiguas coladas volcánicas alcanzaron el Atlántico y dieron forma a una costa abrupta de roca negra, acantilados y pequeñas bahías donde el mar continúa modelando el paisaje.
Recorrer esta zona permite descubrir tres lugares muy diferentes y, al mismo tiempo, estrechamente relacionados con la historia volcánica y humana de Lanzarote: El Golfo y el Charco de los Clicos, Los Hervideros y las Salinas de Janubio.
Es una ruta de contrastes: el verde intenso de una laguna junto al océano, la fuerza del Atlántico golpeando la lava solidificada y el paisaje geométrico de unas salinas centenarias. Tres paradas que muestran cómo volcanes, mar y ser humano han ido dando forma al sur de Lanzarote.
1. El Golfo y Charco de los Clicos: el Lago Verde
Junto al pequeño pueblo marinero de El Golfo se encuentra uno de los paisajes más singulares de Lanzarote: el Charco de los Clicos, conocido popularmente como el Lago Verde.
La laguna se encuentra en el interior de un antiguo cráter volcánico abierto hacia el océano. Su intenso color verde crea un espectacular contraste con la arena oscura, los tonos rojizos y negros del cráter y el azul del Atlántico.
Desde el mirador situado junto a El Golfo se contempla una de las imágenes más reconocibles del sur de Lanzarote, donde en pocos metros se reúnen volcanes, océano y una extraordinaria variedad de colores.

2. Los Hervideros: donde la lava se encuentra con el Atlántico
A pocos kilómetros de El Golfo se encuentran Los Hervideros, un espectacular tramo de costa formado por antiguas coladas de lava que llegaron hasta el océano y se solidificaron al entrar en contacto con el mar.
Con el paso del tiempo, la fuerza del Atlántico ha ido erosionando la roca volcánica y creando cuevas, arcos y cavidades. Cuando el mar está agitado, las olas penetran con fuerza en ellas y el agua parece hervir entre las rocas, dando origen al nombre de Los Hervideros.
Los senderos y balcones habilitados permiten contemplar de cerca este encuentro entre la lava negra y la fuerza del océano, uno de los paisajes más característicos de la costa volcánica del sur de Lanzarote.

3. Salinas de Janubio: tradición entre volcanes y mar
Las Salinas de Janubio forman uno de los paisajes más singulares del sur de Lanzarote. Situadas junto a una laguna costera y rodeadas de terrenos volcánicos, constituyen las salinas más extensas de Canarias y mantienen viva una actividad tradicional estrechamente ligada a la historia de la isla.
Sus estanques forman un mosaico de formas geométricas cuyos colores cambian según la luz, la concentración de sal y el momento del proceso de evaporación. El blanco de la sal contrasta con la tierra volcánica oscura y el azul del Atlántico, creando una panorámica especialmente llamativa.
Además de su valor paisajístico y cultural, las salinas son también un espacio de interés natural, frecuentado por diferentes especies de aves.

